
En el libro de Daniel, en el Antiguo Testamento, se encuentra la historia de Susana y Los viejos, misma que ha sido representada en múltiples ocasiones a lo largo de la historia del arte de manera injusta y machista. Una tarde Susana estaba duchándose en el patio de su casa y dos hombres se aproximaron a acosarla, queriendo abusar sexualmente de ella, amenazándole con acceder o le acusarían de adulterio, lo que en la época significaba pena de muerte. Al final Susana salió intacta.
En esta obra me pongo en el lugar de Susana representando la violencia contra la mujer desde una visión feminista.